Bienvenid@s

Hola!
Me llamo Laura y este es mi pequeño blog, dedicado a un grupo de música, a Auryn.

Es una historia 100% inventada, nada ha pasado de verdad.

Si queréis seguirme en twitter, soy @PrincesaDBlas

Un besazo y gracias por leerla!

PD: Si dejáis comentarios, mejor :)

jueves, 14 de noviembre de 2013

7. Largo Viaje

Bajé al salón y Magí estaba con los chicos.
-Esto... sin tu permiso, tienes la casa en venta ya... Y te la han comprado al mejor precio: 200.000€
-¿Magí, has hecho tú eso?

Asiente
-Aish, ¡Gracias! Así no me rompo yo la cabeza!

Miro alrededor y no hay NA-DA, solo quedan mis muebles viejos.
-Mientras alguien dormía, estábamos todos guardandolo todo en cajas- explica Álvaro
-Lo tenía que hacer yo...
-Nah, hemos tardado 20min entre todos

-¿Quien ha visto toda mi ropa? ¬¬
-¡David! - contestan a la vez
-Sí, y tenías ropita muy sexy

Bajo la mirada sonrojada.

Después de desayunar en Starbucks, entramos en el AurynCar para hacer tooodo el camino hacia Madrid (con todas mis maletas cargadas y lo suyo)

Doce horas después, llegamos a Madrid.
Magí, nos deja a David y a mí con mis trastos en casa de mi pequeño.

-Mañana pasamos a las nueve a buscaros

David me enseña el pisito
-Es adorable, todo lleno de peluchitos
-No es culpa mía jaja

Me siento en el sofá, y termino dormida...

6. Sueño,…



Llegamos a casa y en cuanto me cambié, fui directa a la cama; me quedé dormida enseguida, así que no sé cuando David se fue a dormir y si había puesto el despertador.
Estaba medio amodorrada, cuando noté que algo o alguien me movía dulcemente; abrí un ojo y vi a David sonriendo.
-Ya era hora enana, llevo casi media hora intentado que te despertaras,… iba a por un vaso de agua si seguías igual… Venga, que si no llegaremos tarde… o más bien dicho, llegarán ellos antes.
-¿Qué hora es?
-Las cinco y media… Sí, me acordé de poner TU despertador mientras TU dormías jaja - dijo mientras me daba un besito en la frente.
Me levanté, todavía algo dormida y me fui a duchar. Acababa de salir, cuando llamaron al timbre.
Mi cara, mejor no imaginársela… llegaban veinte minutos antes…
-Adoro a Magí… tan puntual como siempre… Esto… les voy a abrir mientras te cambias- dijo al cerrar la puerta.
Me cambié lo más rápido que pude, quería ir guapa, pero el viaje duraba bastante, así que me puse unos tejanos y una camiseta, y como no, mis adoradas Nike.

5. Los dieciocho solo se cumplen una vez



Al final, llego a casa a las siete de la tarde; los chicos se han ido a su casa compartida a cambiarse para salir a celebrar mi cumpleaños.
Estoy en mi habitación y suena los pajaritos de mi móvil; es un Whatsapp de un número desconocido.
Ponte guapa, más de lo que estabas esta mañana… Ya sabes, un vestidito,… algo más de fiesta”
Subo arriba, y miro mi armario… saco un vestido que me encanta y busco mis sandalias de tacón… simplemente, adoro ese conjunto.


Me cambio y me arreglo, lista para salir.
Llaman al timbre un montón de veces, seguro que son ellos.
Bajo y les abro, los cinco van en traje y muy elegantes… pero sus miradas me hacen que me sonroje.
-¿Qué?
-Alucinante, si esta mañana ya estabas guapa,… ahora no sé qué decirte- me halaga Carlos.
-A ver, uno de vosotros me ha enviado un Whatsapp diciéndome eso…
-¿Cómo? Ninguno de nosotros te ha enviado nada Lau- dice Dani.
-He sido yo, si no, lo más seguro es que hubiera ido con lo mismo de hoy- dice Raúl, que estaba escondido detrás de Álvaro, también con su traje.
-Pues sí,…
-¿Vamos?- me pregunta David alargándome el brazo para ir cogida a él.
Encantada, voy del brazo de mi ídolo con una sonrisa.


Entramos en el coche, y veo que alguien me tapa los ojos con un trozo de tela negro.
-¡Oye!
-Sorpresa…- escucho a Álvaro decirme al oído.
En teoría, estamos los siete en el coche, pero no se escucha nada.
-Hemos llegado Enana- me dice David dulcemente al oído.
Con ayuda de él, salgo del coche.
Vamos caminando hacia alguna parte, escucho una puerta abrirse, y después solo silencio…
-Mierda, Álvaro, ha atado demasiado fuerte esto- se queja David, pero al rato, consigue quitarla.
Con los ojos todavía cerrados, me hace dar un par de pasos más.
-Puedes abrir los ojos, Lau.

Lentamente, abro los ojos para que se acostumbren a la luz; cuando lo hacen, no puedo creerme lo que veo.
Una cena a la luz de las velas en un restaurante con vistas al mar.
-¿Y esto?
-Pues… tu regalo de cumpleaños.
-Lo suponía, ¿pero tú y yo solos?
-Sí, lo de los chicos era una encerrona para que no sospecharas nada.
-¿Sospechar?
-Sí, para que disfrutaras de esta noche, como espero disfrutarla yo.
-¿Cómo no voy a hacerlo?

Sin contestar a mi pregunta, me acompaña a la mesa y, retira la silla para que me siente, como un caballero.
-Gracias- le digo con una sonrisa sentándome.
Cenamos tranquilamente, yo con una sonrisa permanente en mí cara; no quería que esta noche acabara nunca.
Para finalizar la velada más bonita de mi vida, salimos a dar un paseo por la playa.
Antes de pisar la arena, me quité los tacones y le cogí de la mano para empezar con el paseo.
Nos acercamos a la orilla, la luna estaba en su máximo esplendor; no podía ser más precioso.
-Creo que ha llegado la hora de confesarte algo.
Me giro hacia él y le miro a los ojos.
David se acerca cada vez más a mí y, dulcemente, me besa.
Mi príncipe rojo, se separa un poco de mí, apoyando la su frente contra la mía.
-Mira, Lau, yo… te amo, demasiado y sé que es casi imposible conseguir que nuestra historia siga adelante, pero… ¿quieres intentarlo?
-Nada es imposible, si no recuerdas mal, tengo el puesto de fotógrafa ¿no? Te vas a cansar de mi David.
-¿Cómo quieres que me canse de ti?
-Solo tú tienes la respuesta- le digo con una sonrisa.
-No la tengo, al menos espero no tenerla nunca.

Estamos tan a gusto en nuestro rincón particular, que no nos damos cuenta de lo tarde que es.
-Deberíamos irnos, se hace tarde Enana… Y creo que hace un rato mi móvil ha vibrado… - lo mira alucinando.
-¿David? ¿Qué pasa?
-Esto no te va a hacer ni pizca de gracia… Mañana nos pasan a buscar a las seis de la mañana… tenemos unas… cinco horas para dormir…
Mi cara no tenia precio…
-¿Y dónde nos vamos?
-Ammm… Volvemos a Madrid, para el concierto… Y otra cosa, ahora no pero,… deberías pensar en mudarte allí… Y me encantaría que fuera en mi pisito…
-¿No crees que es un poco pronto?
-No es por ser pronto ni nada, sinceramente, no sé de donde te sacarías dinero para una casita.
-Ya encontraría la manera…
-No lo dudo. – me dijo besándome.



4. Día maravilloso



Me desperté a las nueve de la mañana, y a mi lado, David ya no estaba.
“Si hubiera tenido que ir al estudio me hubiera despertado ¿no?”, pienso mientras me cambio y bajo.
En la cocina se escuchan voces y risas, entro y contemplo la escena.
Álvaro y Blas intentando hacer tortitas, Dani y David haciendo zumo, éste último con una naranja exprimida en la cabeza y Carlos riendo, con lágrimas corriendo por sus mejillas.
-Buenos días… pensaba que os habíais marchado ya.
-Buenos días pequeñaja…No, Magí nos viene a buscar y nos lleva a casa un momento,… a las once te esperamos aquí- dice Blas entregándome un papel con la dirección del sitio.
-Buenos días enana, al fin te despiertas… ha sido difícil bajar sin despertarte- me dice David con una sonrisa.
-¿Por?- pregunto mientras le quito la naranja de la cabeza y la tiro a la basura.
-No me soltabas jajaja.
Sonrojada miro hacia otro lado, me acerco a ayudar a Álvaro con las tortitas.
-Manía mía supongo… ¿Álvaro, como quieres hacer una tortita con el fuego apagado?
-Ya decía yo que no hacía nada.
-Anda, dame- le dije mientras le apartaba y empezaba a  hacer su tortita.
-¡Gracias! Por cierto, buenos días peque.- me dice con un beso en la mejilla.
-Buenos días, Chiqui.- me dice Dani abrazándome por detrás con el azúcar en una mano.
-Buenos días pequeñita.- dice cariñosamente Carlos, obviamente riéndose de mí.
-Vale, ahora habéis cogido la manía de llamarme peque, enana, enanita, Chiqui… ¿Y lo de Lau, donde quedó?
-No sé, nos ha hecho gracia llamarte así… quiero ver cómo te llamará Raúl.
-Miedo me da.
-Que te lo de, se inventa cada uno… que tiene tela…- dice Carlos lentamente.
Desayunamos tranquilamente y a las diez, Magí los vino a buscar.
-Hasta luego- dijeron a coro, saliendo por la puerta.
Esto parecía un sueño, pero no lo era, me vestí y miré la dirección, estaba en la otra punta de Madrid.
Salí, y emprendí el mini viaje que me esperaba.
“Mal día para ponerse tacones Laura” pensé.
Llegué a las once menos cinco, y entré, era un gimnasio…
“Que sitio más raro para hacer una sesión de fotos”.
Los chicos estaban sentados, escuchando lo que les decía Magí.
-¡Llegué!
-¡Ostia! Ahora ya no me recuerda a David…- exclama Álvaro.
-¿Por?
-No llevas las Nike- dice Dani riendo.
-No las voy a llevar todos los días.
-A David gustar ¿verdad?- le preguntó Carlos.
-Carlos,… te estás ganando un porrazo.
-Eso Rubiales, no te las busques con David jajaja- dice Raúl, que acaba de entrar a la sala en la que estamos.
Raúl se percata de que estoy allí y se acerca con una sonrisa.
-Y esta señorita debe ser… ¿Lau?
-Sí, al menos, así me llaman.
-Interesante jaja.
-Raúl, búscale apodo- le pica Dani.
-Pues… Princesa es un buen apodo para ella.
-Carlos ¿no decías que eran peores?
-Sí… los nuestros al menos sí.
-Princesa, te presento a Rubiales –dijo señalando a Carlos.
-A Greñas- dijo apuntando a David.
-A Sonrisillas, Mimosín y Pijo- dijo señalando a Álvaro, Blas y Dani.
-Sí, son muy malos.
-¿Ellos?  Ya lo sé- dijo Raúl.
-No, tus apodos.
-¡PAM! ¡En toda la boca Producer!
-¿Empezamos?- preguntó Magí.
-Yo estoy lista- dije sacando la cámara.
Los chicos estuvieron posando durante dos horas, me reí muchísimo, a Carlos le encantaba poner caritas y Dani, presumir de su deportividad.
Acabamos, y fuimos a comer; cerca de las tres, mi móvil sonó y me levanté para contestar.
*Llamada telefónica*
-¡Pastelita!
-Ei chicas, ¿Cómo va todo?
-Bien… Enhorabuena, nos acabamos de enterar… ¡Auryn!
-Gracias jaja es como un sueño,… pero bueno.
-Ya pero nosotras no llamábamos por eso.
-¿Ah, no? ¿Estáis todas?
-Sí, pon el altavoz.
-Me encantaría, pero están los chicos…
-Da igual, tú ponlo.
Pongo el altavoz
-Listo.
Los chicos, me miran con curiosidad.
-Auryn, que sepáis que tenéis la memoria en el culo.
Carlos empieza a reír.
-¿De qué nos hemos olvidado?
Las chicas pasan de él.
-Escuchad, a ver si pilláis la indirecta.
-¡Cumpleaños feliz, cumpleaños feliz, te deseamos todas Chiqui Pastelita con un sombrerito, una sonrisa y un corazón azul!
-Os habéis acordado jaja gracias.
-¡Disfruta!
Y dicho eso, colgaron.

La cara de los chicos no tenía precio, parecía que hubieran visto un fantasma.
-Chicos, esas Auryners tienen razón, tenéis la memoria de un pez;  yo tengo excusa porque no lo sabía, pero vosotros sí- les dice Raúl.
-Chicos, os lo dije ayer cuando visteis su currículum.
-Menuda cabeza, lo siento Pequeñaja. Feliz Cumpleaños- se disculpa Blas.
-Y dale con lo de Pequeñaja,… que tengo dieciocho…
-Ya, pero sigues siendo la más pequeña… y mira, ya te queremos tanto que cada uno te llama de una manera, solo te lo decimos con cariño. Felicidades Enana- me dice David con un abrazo.
-Ai mi Princesa que se hace mayor, felicidades…- me dice Raúl con una sonrisa, y con el pelo como siempre, tapándole los ojos.
-Felicidades Chiqui, te aseguro que esta noche será inolvidable.
-¡¡Pequeñita!!¡¡Feliz Cumple!!- me dice el Loquis de Carlos, saltando de alegría.
-Peque, lo siento, pero aún estoy a tiempo; feliz cumpleaños- me dice Álvaro con un beso en la mejilla.
-Muchas gracias a todos, pero no pasa nada, ayer recibí el mejor regalo del mundo.
-¿Dormir con David?- pregunta Carlos riendo.
-¡No!- le contesto sonrojada.
-¿Entonces? ¿Te refieres al trabajo?- pregunta de golpe Magí, que había estado callado todo el rato.
-No, es fantástico pero… no es eso; recibí una llamada que nunca esperé, se equivocó de día, pero me llamó.
-Al fin el novio se acordó de tu cumple…-empezó Dani.
-Y dale con el novio, que no tengo… era una llamada de mis padres desde Los Ángeles, están allí trabajando y pensaba que no se acordarían.
-¡Que mona!- exclamó David de golpe.
-Esto… chicos, David se ha enamorado.
-¿Qué decís?- pregunta sonrojado de repente.
-Pues… te acabas de sonrojar Greñas…
-Tendré calor…
-Sí, sí, calor… de verla a ella- empieza Carlos.
-Chicos, dejad ese tema…- les hace parar Magí.



3. Noche mágica



Sin darnos cuenta, ya era de noche, todos nos enteramos gracias a Carlos.
-Chicos, ¿a qué hora hemos comido?- pregunta Carlos confuso.
-Tú a las cuatro, antes de venir… ¿por?- le dice Dani.
-Es que tengo otra vez hambre… serán las siete, ¿no?
Me giro y miro alucinada el reloj del salón.
-Chicos, son las once…
-¡¿Qué?!- exclama David.
-Te lo puedo decir más alto pero no más claro, David. ¿Os quedáis a cenar?- les pregunto mientras me levanto.
-Espera, que llamo a Magí y le cuento. Que nos teníamos que ir a cenar con él a las diez e irnos a dormir a casa. Chicos llegaremos a las tantas- dice Álvaro mientras se va a mi habitación para llamarlo.
No han pasado ni dos minutos, que Álvaro baja con el móvil en la mano.
-¿Qué ha dicho?- pregunta curioso Dani.
-Nada… me he quedado sin batería; seguro que tengo un montón de llamadas de él.
Los chicos rápidamente sacan sus móviles y con la cara que ponen, supongo que se han quedado sin batería.
-Tengo la sensación de que ninguno tiene batería ¿no?
Los cinco, asustados, niegan con la cabeza.
Riéndome, me levanto y cojo el inalámbrico; me acerco a Álvaro con una sonrisa y se lo doy.
-Toma, llámalo desde aquí. Estará preocupado.
-Gracias, te debo una- me dice, antes de subir escaleras arriba, me da un beso en la mejilla.
Sin decir nada, me dirijo a la cocina y saco la crema de calabacín que tenía preparada para esa noche.
-Tenéis suerte de que siempre haga comida de sobras- les digo mientras coloco los seis platos con crema.
Al poco, baja Álvaro y pone el teléfono en su sitio.
-Magí dice que nos quedemos a cenar y que si no es molestia a dormir; dice que ya te devolverá el favor de aguantarnos toda una noche- dice riendo.
-Por mí no hay problema, solo que dos de vosotros tendréis que dormir en los sofás, dos en la habitación de invitados en la misma cama y otro… conmigo- les cuento.
-Creo que ya sabemos cómo nos repartiremos- dice Blas con una sonrisa.
-Tú como siempre ya lo tienes todo planeado- le critica David.
-Sí, no como tú que eres  un despistado hermanito- le contradice con una sonrisa.
La cena termina sin ningún contratiempo.
-Hoy Laura va a vernos sin camiseta a todos…- empieza bromeando Dani.
-Y las veces que hagan falta. Porque no me extrañaría tener que haceros más fotos sin camiseta.... Además a Blas, a David y a ti ya he visto fotos. O sea que no será ninguna novedad- le digo con una sonrisa.
-Joder, una chica que no se queda callada ni se sonroja cuando le decimos eso… Laura, eres especial- me adula Dani.
-No me hagáis creerme especial chicos. Yo me voy a cambiarme, el que vaya a dormir conmigo que llame antes de entrar- les advierto antes de subir y encerrarme en mi habitación.
-Oye, una pregunta que creo que tenemos todos en mente… ¿Con qué duermes?- pregunta Álvaro curioso con una sonrisa.
-Pues con una camiseta. ¿Por qué?
-Curiosidad, queríamos saber qué nos encontraríamos al entrar en tu habitación si surgiera algún imprevisto- intenta mentir, pero sus ojos lo delatan.
-Mentiroso… para mí es que queríais saber con qué duermo para que el que suba no se asuste… o para que suba uno de vosotros en concreto- les digo ya desde arriba.
No he visto sus caras, pero el silencio que hay allí abajo me contesta mi suposición.
Me cambio y me pongo mi camiseta preferida, y espero a que uno de ellos suba.

Enciendo el portátil y me pongo a contestar algunos tweets en los que me han mencionado, uno, me deja alucinada; es de Magí:
“Auryners, tenemos una chica nueva en el club jajaja  que se ocupará de las fotos que subamos de los chicos y de daros alguna noticia; es: @________. Seguro que algunas la conocéis. ¡Bienvenida! ”
Y entonces, me llegan un montón de tweets dándome la enhorabuena, sobretodo de Auryners que conozco y que están muy orgullosas de mí.
Voy contestando a todos tranquilamente, y cuando estoy a punto de cerrar, tengo seis menciones nuevas…
“¿Me quieren petar el twitter o qué?, pienso algo estresada ya.
Miro, y las menciones son de los chicos…
“¿Pero no se habían quedado sin batería?”
Todos me daban la bienvenida, y la sexta mención… me quedo alucinada,… es de Raúl.
Les agradezco a todos esa bonita bienvenida y abro la puerta de mi habitación.
-¡Apagad el twitter viciados y a dormir!-les grito, de fondo escucho risas y un par de guantazos.

Al cabo de un rato sube David, algo tímido y entra lentamente.
-¿Duermes conmigo o te saco una cama hinchable?
-¿Eh? No, da igual, que si no los chicos se quejarán si se enteran.
-Como quieras- le digo mientras apago el ordenador y me tumbo, dispuesta a dormir.
-Siento que te causemos tantas molestias- se disculpa mientras se tumba a mi lado, estoy de espaldas a él, pero escucho como se quita la camiseta y la deja encima de la silla.
-No son molestias, al fin y al cabo, esto es como un sueño… Sería una molestia si fuerais unos capullos integrales- le aclaro medio dormida.
-Buenas noches- me susurra dulcemente al oído.
-Na nit- le contesto con una sonrisa y, todavía sin girarme, apago la luz y me duermo.