Bienvenid@s

Hola!
Me llamo Laura y este es mi pequeño blog, dedicado a un grupo de música, a Auryn.

Es una historia 100% inventada, nada ha pasado de verdad.

Si queréis seguirme en twitter, soy @PrincesaDBlas

Un besazo y gracias por leerla!

PD: Si dejáis comentarios, mejor :)

jueves, 14 de noviembre de 2013

5. Los dieciocho solo se cumplen una vez



Al final, llego a casa a las siete de la tarde; los chicos se han ido a su casa compartida a cambiarse para salir a celebrar mi cumpleaños.
Estoy en mi habitación y suena los pajaritos de mi móvil; es un Whatsapp de un número desconocido.
Ponte guapa, más de lo que estabas esta mañana… Ya sabes, un vestidito,… algo más de fiesta”
Subo arriba, y miro mi armario… saco un vestido que me encanta y busco mis sandalias de tacón… simplemente, adoro ese conjunto.


Me cambio y me arreglo, lista para salir.
Llaman al timbre un montón de veces, seguro que son ellos.
Bajo y les abro, los cinco van en traje y muy elegantes… pero sus miradas me hacen que me sonroje.
-¿Qué?
-Alucinante, si esta mañana ya estabas guapa,… ahora no sé qué decirte- me halaga Carlos.
-A ver, uno de vosotros me ha enviado un Whatsapp diciéndome eso…
-¿Cómo? Ninguno de nosotros te ha enviado nada Lau- dice Dani.
-He sido yo, si no, lo más seguro es que hubiera ido con lo mismo de hoy- dice Raúl, que estaba escondido detrás de Álvaro, también con su traje.
-Pues sí,…
-¿Vamos?- me pregunta David alargándome el brazo para ir cogida a él.
Encantada, voy del brazo de mi ídolo con una sonrisa.


Entramos en el coche, y veo que alguien me tapa los ojos con un trozo de tela negro.
-¡Oye!
-Sorpresa…- escucho a Álvaro decirme al oído.
En teoría, estamos los siete en el coche, pero no se escucha nada.
-Hemos llegado Enana- me dice David dulcemente al oído.
Con ayuda de él, salgo del coche.
Vamos caminando hacia alguna parte, escucho una puerta abrirse, y después solo silencio…
-Mierda, Álvaro, ha atado demasiado fuerte esto- se queja David, pero al rato, consigue quitarla.
Con los ojos todavía cerrados, me hace dar un par de pasos más.
-Puedes abrir los ojos, Lau.

Lentamente, abro los ojos para que se acostumbren a la luz; cuando lo hacen, no puedo creerme lo que veo.
Una cena a la luz de las velas en un restaurante con vistas al mar.
-¿Y esto?
-Pues… tu regalo de cumpleaños.
-Lo suponía, ¿pero tú y yo solos?
-Sí, lo de los chicos era una encerrona para que no sospecharas nada.
-¿Sospechar?
-Sí, para que disfrutaras de esta noche, como espero disfrutarla yo.
-¿Cómo no voy a hacerlo?

Sin contestar a mi pregunta, me acompaña a la mesa y, retira la silla para que me siente, como un caballero.
-Gracias- le digo con una sonrisa sentándome.
Cenamos tranquilamente, yo con una sonrisa permanente en mí cara; no quería que esta noche acabara nunca.
Para finalizar la velada más bonita de mi vida, salimos a dar un paseo por la playa.
Antes de pisar la arena, me quité los tacones y le cogí de la mano para empezar con el paseo.
Nos acercamos a la orilla, la luna estaba en su máximo esplendor; no podía ser más precioso.
-Creo que ha llegado la hora de confesarte algo.
Me giro hacia él y le miro a los ojos.
David se acerca cada vez más a mí y, dulcemente, me besa.
Mi príncipe rojo, se separa un poco de mí, apoyando la su frente contra la mía.
-Mira, Lau, yo… te amo, demasiado y sé que es casi imposible conseguir que nuestra historia siga adelante, pero… ¿quieres intentarlo?
-Nada es imposible, si no recuerdas mal, tengo el puesto de fotógrafa ¿no? Te vas a cansar de mi David.
-¿Cómo quieres que me canse de ti?
-Solo tú tienes la respuesta- le digo con una sonrisa.
-No la tengo, al menos espero no tenerla nunca.

Estamos tan a gusto en nuestro rincón particular, que no nos damos cuenta de lo tarde que es.
-Deberíamos irnos, se hace tarde Enana… Y creo que hace un rato mi móvil ha vibrado… - lo mira alucinando.
-¿David? ¿Qué pasa?
-Esto no te va a hacer ni pizca de gracia… Mañana nos pasan a buscar a las seis de la mañana… tenemos unas… cinco horas para dormir…
Mi cara no tenia precio…
-¿Y dónde nos vamos?
-Ammm… Volvemos a Madrid, para el concierto… Y otra cosa, ahora no pero,… deberías pensar en mudarte allí… Y me encantaría que fuera en mi pisito…
-¿No crees que es un poco pronto?
-No es por ser pronto ni nada, sinceramente, no sé de donde te sacarías dinero para una casita.
-Ya encontraría la manera…
-No lo dudo. – me dijo besándome.



No hay comentarios:

Publicar un comentario