Me desperté a las nueve
de la mañana, y a mi lado, David ya no estaba.
“Si hubiera tenido que ir
al estudio me hubiera despertado ¿no?”, pienso mientras me cambio y bajo.
En la cocina se escuchan
voces y risas, entro y contemplo la escena.
Álvaro y Blas intentando
hacer tortitas, Dani y David haciendo zumo, éste último con una naranja
exprimida en la cabeza y Carlos riendo, con lágrimas corriendo por sus
mejillas.
-Buenos días… pensaba que
os habíais marchado ya.
-Buenos días
pequeñaja…No, Magí nos viene a buscar y nos lleva a casa un momento,… a las once
te esperamos aquí- dice Blas entregándome un papel con la dirección del sitio.
-Buenos días enana, al
fin te despiertas… ha sido difícil bajar sin despertarte- me dice David con una
sonrisa.
-¿Por?- pregunto mientras
le quito la naranja de la cabeza y la tiro a la basura.
-No me soltabas jajaja.
Sonrojada miro hacia otro
lado, me acerco a ayudar a Álvaro con las tortitas.
-Manía mía supongo… ¿Álvaro,
como quieres hacer una tortita con el fuego apagado?
-Ya decía yo que no hacía
nada.
-Anda, dame- le dije
mientras le apartaba y empezaba a hacer
su tortita.
-¡Gracias! Por cierto,
buenos días peque.- me dice con un beso en la mejilla.
-Buenos días, Chiqui.- me
dice Dani abrazándome por detrás con el azúcar en una mano.
-Buenos días pequeñita.-
dice cariñosamente Carlos, obviamente riéndose de mí.
-Vale, ahora habéis
cogido la manía de llamarme peque, enana, enanita, Chiqui… ¿Y lo de Lau, donde
quedó?
-No sé, nos ha hecho
gracia llamarte así… quiero ver cómo te llamará Raúl.
-Miedo me da.
-Que te lo de, se inventa
cada uno… que tiene tela…- dice Carlos lentamente.
Desayunamos
tranquilamente y a las diez, Magí los vino a buscar.
-Hasta luego- dijeron a
coro, saliendo por la puerta.
Esto parecía un sueño,
pero no lo era, me vestí y miré la dirección, estaba en la otra punta de
Madrid.
Salí, y emprendí el mini
viaje que me esperaba.
“Mal día para ponerse
tacones Laura” pensé.
Llegué a las once menos
cinco, y entré, era un gimnasio…
“Que sitio más raro para
hacer una sesión de fotos”.
Los chicos estaban
sentados, escuchando lo que les decía Magí.
-¡Llegué!
-¡Ostia! Ahora ya no me
recuerda a David…- exclama Álvaro.
-¿Por?
-No llevas las Nike- dice
Dani riendo.
-No las voy a llevar
todos los días.
-A David gustar ¿verdad?-
le preguntó Carlos.
-Carlos,… te estás
ganando un porrazo.
-Eso Rubiales, no te las
busques con David jajaja- dice Raúl, que acaba de entrar a la sala en la que
estamos.
Raúl se percata de que
estoy allí y se acerca con una sonrisa.
-Y esta señorita debe ser…
¿Lau?
-Sí, al menos, así me
llaman.
-Interesante jaja.
-Raúl, búscale apodo- le
pica Dani.
-Pues… Princesa es un
buen apodo para ella.
-Carlos ¿no decías que
eran peores?
-Sí… los nuestros al
menos sí.
-Princesa, te presento a
Rubiales –dijo señalando a Carlos.
-A Greñas- dijo apuntando
a David.
-A Sonrisillas, Mimosín y
Pijo- dijo señalando a Álvaro, Blas y Dani.
-Sí, son muy malos.
-¿Ellos? Ya lo sé- dijo Raúl.
-No, tus apodos.
-¡PAM! ¡En toda la boca Producer!
-¿Empezamos?- preguntó
Magí.
-Yo estoy lista- dije
sacando la cámara.
Los chicos estuvieron
posando durante dos horas, me reí muchísimo, a Carlos le encantaba poner
caritas y Dani, presumir de su deportividad.
Acabamos, y fuimos a
comer; cerca de las tres, mi móvil sonó y me levanté para contestar.
*Llamada telefónica*
-¡Pastelita!
-Ei chicas, ¿Cómo va
todo?
-Bien… Enhorabuena, nos
acabamos de enterar… ¡Auryn!
-Gracias jaja es como un
sueño,… pero bueno.
-Ya pero nosotras no
llamábamos por eso.
-¿Ah, no? ¿Estáis todas?
-Sí, pon el altavoz.
-Me encantaría, pero
están los chicos…
-Da igual, tú ponlo.
Pongo el altavoz
-Listo.
Los chicos, me miran con
curiosidad.
-Auryn, que sepáis que
tenéis la memoria en el culo.
Carlos empieza a reír.
-¿De qué nos hemos
olvidado?
Las chicas pasan de él.
-Escuchad, a ver si
pilláis la indirecta.
-¡Cumpleaños feliz,
cumpleaños feliz, te deseamos todas Chiqui Pastelita con un sombrerito, una
sonrisa y un corazón azul!
-Os habéis acordado jaja
gracias.
-¡Disfruta!
Y dicho eso, colgaron.
La cara de los chicos no
tenía precio, parecía que hubieran visto un fantasma.
-Chicos, esas Auryners
tienen razón, tenéis la memoria de un pez; yo tengo excusa porque no lo sabía, pero
vosotros sí- les dice Raúl.
-Chicos, os lo dije ayer
cuando visteis su currículum.
-Menuda cabeza, lo siento
Pequeñaja. Feliz Cumpleaños- se disculpa Blas.
-Y dale con lo de
Pequeñaja,… que tengo dieciocho…
-Ya, pero sigues siendo
la más pequeña… y mira, ya te queremos tanto que cada uno te llama de una
manera, solo te lo decimos con cariño. Felicidades Enana- me dice David con un
abrazo.
-Ai mi Princesa que se
hace mayor, felicidades…- me dice Raúl con una sonrisa, y con el pelo como
siempre, tapándole los ojos.
-Felicidades Chiqui, te
aseguro que esta noche será inolvidable.
-¡¡Pequeñita!!¡¡Feliz
Cumple!!- me dice el Loquis de Carlos, saltando de alegría.
-Peque, lo siento, pero
aún estoy a tiempo; feliz cumpleaños- me dice Álvaro con un beso en la mejilla.
-Muchas gracias a todos,
pero no pasa nada, ayer recibí el mejor regalo del mundo.
-¿Dormir con David?-
pregunta Carlos riendo.
-¡No!- le contesto
sonrojada.
-¿Entonces? ¿Te refieres
al trabajo?- pregunta de golpe Magí, que había estado callado todo el rato.
-No, es fantástico pero…
no es eso; recibí una llamada que nunca esperé, se equivocó de día, pero me
llamó.
-Al fin el novio se
acordó de tu cumple…-empezó Dani.
-Y dale con el novio, que
no tengo… era una llamada de mis padres desde Los Ángeles, están allí
trabajando y pensaba que no se acordarían.
-¡Que mona!- exclamó
David de golpe.
-Esto… chicos, David se
ha enamorado.
-¿Qué decís?- pregunta
sonrojado de repente.
-Pues… te acabas de
sonrojar Greñas…
-Tendré calor…
-Sí, sí, calor… de verla
a ella- empieza Carlos.
-Chicos, dejad ese tema…-
les hace parar Magí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario